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Extrañas ideas que funcionan

11 y ½ prácticas para promover, gerenciar y mantener la innovación
por Robert Sutton


Reseña general
Por lo general, las empresas y área creativas son lugares ineficientes e irritantes para trabajar, porque funcionan de forma opuesta a sus equivalentes tradicionales.
Las organizaciones verdaderamente creativas hacen cosas extrañas. Se rehúsan a hacer las cosas como todo el mundo
Trabajan con la idea de ver las cosas bajo otra luz y, de este modo, encender la llama de la innovación.
En este texto, buscamos resumir los conceptos que el autor despliega en su libro, presentando una serie de ideas que pueden resultar extrañas a primera vista, pero que, en realidad, mejorarán no sólo la efectividad y la productividad de cualquier compañía que las aplique sino, además, el clima de trabajo y las relaciones entre los integrantes del equipo u organización.
Idea 1:
Contrate gente que esté poco interesada en el status quo
Con el fin de inculcarle una amplia gama de perspectivas al negocio, contrate personas a las que les guste hacer sus propias cosas y que no sientan la presión de mezclarse con los demás.
La organización estará mejor si los empleados hacen lo que consideran que es correcto, y no lo que todo el mundo hace.
La creatividad florece cuando contratamos gente que no siente la necesidad de saber “cómo se hacen las cosas en este lugar”.
De hecho, mientras menos tiempo pase un nuevo empleado hablando con sus colegas o jefes, mayor será la posibilidad de que consiga mejores formas de hacer las cosas.
Este tipo de personas:
1. Tienden a ser torpes desde un punto de vista social: prefieren esconderse en sus oficinas y trabajar en vez de entablar relaciones en los lugares comunes de la oficina.
2. Son relativamente ajenas a las convenciones sociales: en vez de decir lo que el jefe quiere oír, se concentran en decir lo que realmente piensan.
3. Tienden a ser tímidas por naturaleza: no necesitan la aprobación de los demás para sentirse exitosos.
4. Tiene una gran autoestima: siempre tienen una opinión positiva de sí mismas, de sus opiniones y capacidades, y de su inevitable éxito.
5. Suelen obtener malas calificaciones en la escuela: están más interesados en escuchar su voz interna que en las calificaciones.
Para aprovechar al máximo este tipo de personas, rodéelas con colegas que sean capaces de entender y promover sus ideas dentro de la organización.
Dichos colegas deben poseer una piel gruesa para poder soportar la intolerancia típica de las personas a las que asistirán.
Idea 1 y ½:
Contrate gente que no le guste, o con la que se sienta incómodo
Si sólo contratamos gente que nos gusta, obtendremos siempre lo mismo.
La gente que realmente necesitamos es aquella con la que nos sentimos incómodos, pues tienen el potencial para cambiar las cosas.
Para obtener un buen flujo de nuevas ideas, contrate personas de diversos orígenes, con experiencias y antecedentes diversos.
En particular:
1. Si usted es joven, contrate gente mayor: la diferencia de edad puede generar conflictos y descontento.
2. Nunca contrate gente que se parezca a usted: evite a quienes hayan asistido a la misma escuela, vivan en la misma región, tengan el mismo pasatiempo, vayan al mismo club, etc.
3. Supervise los niveles internos de inconformidad: si un recién contratado comienza a hacer enemigos, esto suele ser una buena señal de que está desafiando el status quo. Aliéntelo a continuar.
4. Ponga sobre aviso a los empleados: porque a nadie le gusta trabajar con alguien que hace las cosas de diferente manera. Y no olvide advertirle al recién contratado que sus colegas experimentarán cierta incomodidad.
5. Escuche cuidadosamente: especialmente las ideas de las personas que le incomoden.
6. Interceda por los nuevos empleados: déles apoyo y protección especiales.
Todo el mundo estará muy interesado en ver a esta nueva persona fracasar o ser silenciada, así que planifique de antemano.
Idea 2:
Contrate gente que no necesite inmediatamente.
Si contratamos gente que no necesitamos en el presente, pero que quizá sea útil en el futuro, es posible que se generen ideas creativas.
Con un poco de suerte, estas personas “innecesarias” podrían tener nuevas ideas que se transformen luego en nuevos negocios.
Si entrevistamos a una persona interesante con destrezas no directamente aplicables a nuestro negocio, piense bien en contratarla de todas formas.
El contrato no tiene que ser permanente si esto creará problemas.
Estas personas asumirán riesgos que los demás ni siquiera soñarían.
El trabajo creativo es siempre impredecible. Es difícil conocer de antemano qué conocimientos y destrezas son necesarias para generar un avance.
Las personas con destrezas ajenas al negocio presente pueden ofrecer puntos de vista que todo el mundo ha pasado por alto.
Al contratar gente inteligente e interesante, mejoraremos los resultados del trabajo creativo.
Para que esto funcione:
1. Compense sus prejuicios y preferencias: permita que el resto de la compañía opine sobre las bondades de contratar personas interesantes que normalmente rechazamos.
2. Prepárese para fracasar: es posible que este tipo de empleados no produzca nada nuevo.
3. Apártese del camino de los nuevos empleados: déles la oportunidad de pararse con ambos pies.
4. Busque a los “coleccionistas”: la gente creativa suele coleccionar ideas, gente y cosas que pueden ser útiles un día.
Idea 3:
Haga entrevistas laborales, no para buscar empleados, sino para obtener ideas.
En vez de hacer una entrevista común, presénteles a los candidatos algún proyecto en el que usted esté trabajando para ver qué proponen.
Podemos obtener algo nuevo, independientemente de que después contratemos o no a la persona.
Por lo general, los prejuicios del empleador juegan un gran papel a la hora de contratar a alguien.
Si al candidato le gustan las mismas cosas, es físicamente atractivo o se relaciona bien con el entrevistador, tendrá mayores posibilidades de conseguir el empleo.
Buena parte de los gerentes se jactan de ser grandes entrevistadores. Sin embargo, estudios revelan la inefectividad de los procesos de contratación para determinar quién se convertirá en una superestrella en el futuro.
Por tanto, aproveche la entrevista laboral para encender la llama de la creatividad y la innovación.
Utilice las entrevistas para aumentar el número de ideas que están rondando dentro de la organización. Haga las siguientes preguntas:
1. ¿Cuáles son las nuevas tecnologías o modelos de negocios más prometedores que conoció en la escuela?
2. ¿Cuáles son las personas más interesantes con las que se ha entrevistado en otras compañías y por qué?
3. Desde un punto de vista externo, ¿qué opina de nuestra compañía o de la competencia?
4. ¿Cuáles son las tendencias más importantes de nuestra industria y cómo cree que se desarrollarán las cosas en el futuro?
5. ¿Ha escuchado algún tipo de rumor, chisme o historia en la ronda de entrevistas?
Idea 4:
Fomente que los empleados desafíen a jefes y colegas
La mayoría de las compañías tratan de crear una cultura que sirva de plataforma para propiciar un desempeño excepcional. El único problema es que esto acaba con la variedad y fomenta el conformismo, que, por el otro lado, acaba con la creatividad.
Para superar esta situación, contrate gente nueva y permítale que trabaje a su manera.
Permítale hacer cosas diferentes que generen un clima en el que florezca la creatividad.
Abundan las historias corporativas sobre proyectos “submarinos”, es decir, proyectos en los que los empleados desafían a sus jefes y, en su tiempo libre, continúan desarrollando un nuevo producto, que llegará a la superficie sólo cuando esté completamente desarrollado y listo para el mercado.
Todos los gerentes deberían darles a los empleados la oportunidad de demostrar que el jefe está equivocado.
· Para lograr esto:
1. Permítales a los empleados invertir 15% de su tiempo en proyectos de libre elección: y que no necesiten aprobación gerencial.
Algunas personas desaprovecharán este privilegio; otras trabajarán en proyectos genuinamente innovadores.
2. Suministre algunos recursos: a quienes han decidido trabajar en un proyecto. No revise cómo serán utilizados estos recursos.
3. Haga reconocimientos y premiaciones públicas: a quienes hayan desarrollado proyectos que sus jefes trataron de detener o de los cuales no ha oído nada.
Celebre el éxito, sobre todo en casos en los que los empleados sigan el enfoque: “Es mejor pedir perdón luego, que pedir permiso antes”.
4. Revise los proyectos que están llevando a cabo los empleados, aunque hayan sido prohibidos: y, antes de reprimirlos, determine si podrían beneficiar a la compañía.
5. Apártese del camino de sus empleados: no les haga demasiadas preguntas ni les dé consejos sobre el proyecto que estén desarrollando.
Por el contrario, permítales moverse a voluntad.
Idea 5:
Identifique a la gente “contenta” y póngala a pelear.
Las mejores innovaciones suelen surgir de ámbitos repletos de gente positiva y optimista, que también sabe cómo pelear por lo que creen.
La argumentación y el conflicto intelectual asegurarán que cualquier cosa que surja será tan robusta y fuerte como sea posible.
Cuando todo el mundo esta de acuerdo, nada nuevo está ocurriendo.
En cambio, el conflicto es una buena señal de que se está luchando por imponer la mejor idea.
Desde luego que los conflictos se pueden dirimir de forma positiva o negativa.
La forma positiva es cuando la gente se toma el problema personalmente, o cuando una idea es rechazada antes de que haya sido bien desarrollada.
· En cambio, para propiciar un intercambio de ideas positivo:
1. Enséñele a la gente a utilizar bromas apropiadas y de buen gusto: para aliviar las tensiones, sobre todo cuando las cosas se hayan puesto demasiado tensas.
2. Anime a la gente a no opinar sobre las nuevas ideas: hasta que no hayan sido desarrolladas en detalle.
3. Procure entrenamiento a los empleados: para que aprendan a expresar y evaluar nuevas ideas de un modo racional.
4. Consagre ciertas historias en su “salón de la fama”: de personas que triunfaron a pesar de que tenían el destino en contra.
5. Fomente el uso del humor: para presentar nuevas ideas que sean muy innovadoras o excéntricas.
6. Haga lo necesario por mejorar el ánimo de su gente.
7. Asegúrese de contar con algunos empleados gruñones: estos identificarán los elementos negativos cuando el entusiasmo por una idea haya cegado a los demás empleados.
Idea 6:
Premie por igual el éxito y el fracaso, pero castigue la inactividad
Si queremos fomentar genuinamente la innovación entre los empleados, no basta con premiar el éxito; es fundamental premiar además el fracaso, porque las nuevas lecciones aparecen en los callejones sin salida.
Cada vez que una compañía intenta eliminar los fracasos, elimina además la innovación.
· En términos prácticos, una organización muy creativa:
1. Celebra los fracasos inteligentes: mientras toma nota de las lecciones aprendidas.
2. Asciende a las personas cuyo nombre está ligado al fracaso: esto es señal de que están asumiendo riesgos.
3. Castiga sólo a las personas que cometen el mismo error una y otra vez: la idea es aprender de los errores no cometerlos una y otra vez.
4. Transmite el mensaje de que no actuar es un mayor pecado que hacer algo y fracasar.
5. Aprende de los errores de otras compañías o equipos: será más barato y menos doloroso que errar de primera mano.
6. Es cuidadosa con la gente que no está preparada para fracasar: posiblemente estas personas se rehusarán a actuar cuando se trate de probar nuevas cosas.
7. En vez de olvidarlos, perdona los errores: concéntrese en obtener todas las lecciones posibles.
8. Establecen como requisito para ser ascendido un alto índice de fracasos.
Idea 7:
Asuma tareas imposibles con una actitud positiva
Por lo general, es muy difícil prever qué funcionará y qué no.
Por tanto, asuma hasta los proyectos más riesgosos, incluso los que sin duda fracasarán.
La historia está repleta de innovaciones que todo el mundo tildaba de imposibles: luz eléctrica, televisión, satélites, fotocopias, máquinas de fax, notas adherentes e, incluso, la forma de la Tierra.
Así que lo mejor que puede hacer una organización para aumentar sus posibilidades de innovar es enfocar cada proyecto con una actitud positiva.
· El simple hecho de creer fervientemente en algo:
1. Inspirará confianza: esto propiciará un mejor desempeño en toda la organización.
2. Animará a la gente a trabajar más y mejor: justo antes de que aparezca un nuevo avance.
3. Permitirá que las personas se olviden de los “expertos” y “críticos”: pues la opinión ajena será irrelevante para el triunfo o fracaso del proyecto.
4. Permitirá que todo el mundo vea los retrasos como eventos temporales en vez de como resultados.
Idea 8:
Piense en algo impráctico y aplíquelo
Algunos de los avances más creativos de la historia han surgido de personas que estaban haciendo cosas tontas, imprácticas o ridículas.
El simple hecho de contrariar supuestos ya aceptados puede comportar el surgimiento de nuevos avances.
Para ser creativo es necesario ante nada pensar de un modo diferente.
Aunque esto es fácil de decir, no es tan sencillo llevarlo a la práctica.
· Algunos modos de estimular el pensamiento creativo son:
1. Identifique las cosas más absurdas que otras compañías de otras industrias estén haciendo: y argumente sobre por qué su compañía debería hacer algo similar.
2. Tome en cuenta las ideas más exitosas de la competencia: y argumente sobre por qué su compañía debería hacer todo lo contrario.
3. Haga una lista de las cosas más ridículas que su compañía podría hacer: y luego argumente sobre por qué estas cosas serían en realidad positivas para la empresa.
4. Desarrolle varias visiones de futuro de la compañía: y analice las ventajas y desventajas de cada una.
5. Destierre el ridículo cuando se trate de dar nuevas ideas: aun cuando dichas ideas sean ridículas o imprácticas a primera vista.
6. Llame a su equipo y diseñe el peor producto posible.
Idea 9:
Evite a cualquiera (incluso un cliente) que sólo hable de dinero
Mientras tengamos más tiempo de pensar creativamente, mejor.
Esto quiere decir que se necesita un balance: sea abierto y llame la atención de personas externas en las primeras fases de un proyecto, pero evite distracciones como tener que hablar sobre quienes suministraron el dinero.
· Evite personas de fuera cuando su equipo esté:
1. Tratando de aprender a hacer algo.
2. Tratando de desarrollar un nuevo producto.
3. Desarrollando un prototipo y tratando de que funcione.
· En estos momentos críticos debemos evitar hablar con:
1. Clientes: porque siempre se sienten atraídos por lo que es común y rechazan lo desconocido.
2. Gerentes: porque se preocuparán más por ver cómo presentarle esta nueva idea a la alta gerencia que tratando de mejorarla.
3. Directores de finanzas: porque sólo se ocuparán de los aspectos monetarios del nuevo producto.
· Para evitar la intervención de estas personas:
1. Dígales directamente que se vayan: porque cuenta con poco tiempo.
2. Aprenda a ignorar las críticas: y concéntrese en la tarea creativa en cuestión.
3. Evite a los de fuera físicamente: trabaje aisladamente y en secreto.
4. Distráigalos: ofrézcales diversiones intrigantes o líneas de pensamiento interesantes.
5. Sea vago: válgase de la ambigüedad para ocultar lo que realmente está pasando.
6. Sea lo suficientemente aburrido como para que no quieran hablar más con usted: porque si usted es aburrido no será fuente de nuevas noticias.
Pero mantenga en mente que no es necesario hacerlo todo aisladamente.
A veces será necesario e incluso vital contar con la presencia de los de fuera.
· Por ejemplo, cuando:
1. Necesitemos información de otros ámbitos.
2. Necesitemos más recursos para terminar un proyecto.
3. Estemos estancados en cierto punto.
4. Estemos mejorando un producto ya existente.
5. Estemos desarrollando un producto para un nicho en particular.
6. Estemos vendiendo una nueva idea
Idea 10:
Ignore todo lo que han hecho los demás
No comience un proyecto averiguando qué han hecho al respecto los demás.
Esto limitará su pensamiento.
Concéntrese más bien en lo que parece lógico y correcto.
Revise qué han hecho en otras industrias para resolver el mismo problema y determine si puede adoptar dicha solución en su compañía.
En cierto sentido, aumentaremos nuestra posibilidad de crear un nuevo avance en la medida en que seamos más ingenuos.
Por tanto, el trabajo más creativo surge de personas que no aceptan el modo normal de hacer las cosas.
· Para propiciar el trabajo creativo:
1. Contrate personas con entrenamiento formal en diversas industrias: y vea si pueden resolver de un modo original los problemas de nuestra industria.
2. Busque personas con diversas experiencias: habilidades técnicas y opiniones
3. Busque gente brillante, creativa y dispuesta a probar cosas que otras personas ni se preocuparían en pensar.
4. Atrévase a ser diferente: contrate personas que no tengan las habilidades necesarias para cierto proyecto y vea si son capaces de resolver problemas que las personas con las habilidades correctas no han podido resolver.
Idea 11:
Olvídese del pasado, sobre todo de los éxitos de la compañía
Olvídese de lo que la compañía ha hecho en el pasado.
Por el contrario, tome en cuenta los espectaculares triunfos del mundo de los negocios.
Busque inspiración a su alrededor en vez de recurrir a las soluciones que la compañía le dio a ciertos proyectos del pasado.
Esto sólo se convertirá en una trampa, en la que las cualidades más valiosas se traducirán en rigidez y acabarán con la innovación.
· Para evitar esto:
1. Comience una nueva compañía: con nuevo personal.
2. Establezca una nueva unidad de negocios: y anímela a ignorar desafiar y rebelarse contra la cultura existente.
Permita que los viejos empleados se muden a la nueva unida sólo si es necesario.
3. Encabece o únase a una revolución de negocios: es decir, una insurrección interna que deje de lado el modo establecido de hacer las cosas y lo reemplace por nuevas prácticas y tecnologías, y por nuevos modelos de negocio.
4. Dirija ciertas reuniones de trabajo y entrenamiento: con el objetivo expreso de hacer cambios internos.
5. Procure que la gente sea agnóstica en lo que a negocios se refiere: para que adopte lo que realmente funciona y no lo que funcionó en el pasado.
6. Contrate gente dispuesta a crear pequeños conflictos internos.
7. Asígneles constantemente a sus empleados tareas no rutinarias que los hagan sentir incómodos.
8. Desintegre y recomponga los equipos rutinariamente: para evitar que la gente se canse y se vuelva complaciente.
9. Adopte decisiones fortuitas: y vea si surgen mejores opciones a partir de las quejas.
10. Adopte un enfoque a lo Regreso al Futuro: pídale deliberadamente a los empleados que regresen a una era ya pasada, y que hagan las cosas que funcionaron bien en el pasado.
De este modo, recordarán los problemas ya olvidados y la compañía redescubrirá qué la hizo grande en un momento dado.
Implementar ideas extrañas

Nueve pasos para implementar ideas extrañas:
1. A veces, lo mejor es no gerenciar: encabezar un proceso de innovación es una cuestión de pequeños toques. Los mejores líderes de las compañías creativas ayudan a sus empleados a obtener los recursos que necesitan y luego se apartan del camino.
2. La innovación no sólo supone inventar sino además vender: a veces será necesario persuadir a los demás del valor de una nueva idea.
3. Para innovar, es necesario ser rígido y flexible a la vez: es necesario ser flexible para ver las cosas desde otro punto de vista, pero también se necesita cierto nivel de rigidez que modere el proceso creativo.
La rigidez permite, además, concentrarnos en productos que sean prácticos.
4. La incomodidad es inevitable y a la vez deseable al momento de innovar: si todo el mundo está contento, entonces no estamos propiciando innovación alguna.
5. Considere siempre las cosas como condiciones temporales: las compañías tienden a considerarlo todo como condiciones permanentes.
Por el contrario, los líderes de las organizaciones creativas tratan de exasperar las incertidumbres del mercado.
Sólo de este modo es posible mantener la competencia a raya.
6. Simplicidad ante todo: las complejidades acaban con la innovación porque la gente se concentra más en organizarse que en ser original. Para evitar esto, simplifíquelo todo.
7. Esté alerta frente a las desventajas de los ámbitos creativos las organizaciones creativas son siempre lugares muy irritantes y frustrantes.
Poca gente disfruta de permanecer mucho tiempo en dichos ambientes.
8. Aprenda no a fracasar con menos frecuencia sino más rápido: mientras más rápido descubramos lo que no funciona, más pronto volveremos al camino correcto.
9. Las mentes abiertas son buenas, las mentes cerradas son malas: una persona abierta a nuevas ideas será más creativa que la que ya decidió cómo son las cosas.
Fomente la recepción de ideas y tome en cuenta la opinión de personas ajenas al proyecto.

Resumen de "El virus de la Actitud"

“El virus de la Actitud

("El Ciclo de Conducción de Equipos de Trabajo",

preparado por Jorge RUCCI de E-Learning Empresas)

Resumen

Como curar la negatividad en el lugar de trabajo

¿De que estamos hablando?

Hay virus en todas partes y de todo tipo, pero esta vez, no estamos hablando del virus de la gripe o el de un simple catarro, que producen malestar, ausentismo, baja de productividad, etc.

Es otro tipo de virus que esta creciendo en proporciones epidémicas y es conocido como “El Virus de la Actitud”.

Son algunas actitudes dentro del trabajo, que afectan negativamente nuestro desempeño y el de los demás, haciendo que el ambiente laboral se convierta en una tortura y que no consigamos cumplir con nuestros objetivos, ni disfrutar la realización del mismo

El diagnostico

Para poder enfrentar a este virus, es fundamental realizar un buen diagnostico.

Debemos ser muy cuidadosos y saber reconocer los síntomas que pueden presentar las personas afectadas.

Tipo de afecciones más comunes

“El alterado” (siempre colérico, exagera todo, muy irascible)

“El perfeccionista” (detallista en demasía, usa la palabra calidad como un arma.)

“El resistente” (en forma constante se resiste a los cambios)

“El que trabaja a reglamento” (su frase predilecta: “ese no es mi trabajo”)

“El esparcidor de rumores” (lo hace en forma constante, negativa y hasta maliciosamente)

“El no comprometido” (responde a sus responsabilidades menos que seriamente)

“El pesimista” (espera que se caiga el cielo o empuja para tirarlo)

Esta más que claro, que el “Virus de la Actitud” es muy perjudicial.

Una actitud saludable hace la diferencia en el mundo, esta estrechamente relacionada con nuestra motivación, con nuestra productividad y con poder disfrutar de nuestro trabajo.

Etapas de la cura

Responsabilizarnos de nuestra propia actitud.

Ayudar a otro miembro del equipo de trabajo a que reconozca un problema de actitud.

Demostrar como esa conducta de un miembro del equipo influye en las relaciones e impacta negativamente en las metas fijadas.

Reconocer las causas ocultas de una actitud inapropiada en nosotros o en los demás.

Poner en claro la interrelación de los Valores y Metas personales con las Metas del Equipo.

Realizar el cambio de actitud.

Evitar las recaídas.

Monitorear la evolución, y justo reconocimiento

Nuestra propia actitud

Tomar la responsabilidad de nuestros actos es muy importante, ya que cuando reaccionamos negativamente ante una situación nos encerramos en un pensamiento (de una cosa u otra), perdemos nuestra creatividad y nuestro sentido del humor.

Por otra parte, cuando tomamos la responsabilidad de nuestros actos, estamos eligiendo responder y no reaccionar, abriéndonos a una variedad mas amplia de acciones.

Ayudar a otro a diagnosticar

Es fundamental poder ayudar a otro miembro del equipo de trabajo, a que reconozca o diagnostique un problema con su actitud.

Para ello, debemos demostrar interés en ayudarlo, nunca poner enfoque en la personalidad ya que esta nunca cambia, sino en su conducta y como ella influye en las relaciones con los otros miembros del equipo (impacto negativo).

Demostrar el impacto negativo

Como dijimos las personalidades no cambian, pero las conductas si pueden ser modificadas.

El líder de un equipo debe mostrar al miembro con problemas actitudinales, como su conducta produce un impacto negativo en las metas del equipo y en la productividad del mismo.

Reconocer las causas ocultas

Un paso fundamental es el reconocimiento de la existencia de causas ocultas que originan problemas actitudinales en uno mismo o en otros. (aquí debemos ser muy honestos).

Para clarificar esas causas, es recomendable pedir o brindar ayuda a otro miembro del equipo, para que fluya libremente y poder manejarlo en conjunto.

Por ejemplo, en el caso de “el alterado”, la causa oculta suele ser la causa del enojo por no poder haber resulto una situación (laboral o extra laboral),

El negar lo que sentimos nos hace muy vulnerables y por no enfrentarnos a la causa de ese enojo, podemos inclusive sufrir consecuencias físicas como: indigestión, dolor de cabeza, insomnio, presión arterial, etc.

Valores y Metas Personales vs. Metas del Equipo

Es muy importante reconocer nuestros sentimientos sobre estos conceptos, ya que ellos nos dirán cuando debemos hacer algo.

Todas las habilidades y/o estrategias para inmunizarnos contra el virus no harán ningún bien, si nuestros valores y metas no se encuentran interrelacionadas con las metas del equipo.

Por ello, deben detallarse claramente los valores y metas personales y su relación con las metas del equipo.

Cambio de actitud

Consiste en cambiar las viejas reacciones negativas por nuevas respuestas que se adapten mejor a la nueva situación.

Las buenas actitudes, al igual que las negativas, también son contagiosas, por lo que modelar un buen comportamiento personal también ayudara a otros para que la enfermedad no se torne crónica.

Al ayudar a otro miembro del equipo, es importante hacerle entender la importancia que tendría para todos la modificación en su actitud negativa, y así motivarlo a practicar un tipo de respuesta positiva y valorar que sucede.

Evitar recaídas

Para evitar las recaídas hay que detectar las situaciones que puedan producir tensión y realizar un seguimiento para que no vuelvan a ocurrir.

Reconocimiento

Hay que monitorear los signos vitales con el miembro del equipo, haciendo un seguimiento de su evolución.

Nunca un esfuerzo de tal magnitud puede pasar desapercibido, el valor para el equipo del logro positivo por una mejora en la actitud en uno de sus miembros debe ser reconocido y destacado.

El consejo …

Hay millones de síntomas que dentro del ámbito de su trabajo demuestren la presencia del “Virus de la Actitud”, en esta exposición solo hemos mencionado siete.

Observe atentamente y describa otros síntomas que pueda reconocer, enfréntelos con el mismo tratamiento y evite que esta enfermedad se vuelva crónica.

Resumen de "El Presente"

“El Presente”

(El secreto para disfrutar su trabajo y su vida ¡ahora!

por Spencer Johnson)

Esta es la historia de un joven que pasa toda su vida buscando “El Presente”, considerado el mejor regalo que cualquiera pueda recibir, y que descubre la importancia de vivir el “aquí y ahora”.

“El Presente” nos puede traer felicidad y éxito tanto en nuestra vida personal como en nuestro desempeño laboral, y nos permitirá concentrarnos más, adaptarnos mejor y, sobre todo, apreciar y disfrutar más de todo lo que nos ofrece la vida.

Descubra usted también cómo “El Presente” puede cambiar su vida.

El joven supo sobre “El Presente” (considerado el mejor regalo que alguien pueda recibir) gracias a su amigo: el viejo sabio.

Según este último, “El Presente” hace que las personas sean más felices y que estén mejor preparadas para hacer lo que tengan que hacer. Maravillado por semejante noticia, el joven se preguntó cuántos cumpleaños y Navidades pasarían antes de recibir “El Presente”.

Dado que eran amigos desde hacía algún tiempo, el viejo observaba al joven cada vez que tenía la oportunidad. A veces, lo veía columpiarse felizmente de un árbol cercano disfrutando el momento al máximo; y, a veces, los sábados en la mañana, lo veía cómo disfrutaba de cortar el césped.

El joven creció con gran ilusión y emoción sobre “El Presente”.

Ocasionalmente, cuando su juvenil curiosidad despertaba, le hacía preguntas al viejo. Le preguntaba si “El Presente” era como una varita mágica capaz de hacer todos los deseos realidad, o una máquina del tiempo capaz de transportarlo a cualquier lugar, o algo que lo podía hacer muy rico.

A lo que el viejo contestaba:

1. Cuando recibes “El Presente”, ya no sueñas con estar en otro lugar.

2. “El Presente” te puede dar mucha riqueza. Pero su valor no se mide sólo en oro o dinero.

Cuando el joven llegó a la adolescencia, estaba más ansioso por “El Presente”, y más confundido. Frustrado por no haberlo recibido aún, renunció a buscarlo. Sin embargo, el viejo lo alentó y trató de explicarle más sobre “El Presente”. Hizo que el joven recordara algunos de sus mejores momentos de niñez, como cuando cortaba el césped.

El joven era feliz cortando el césped porque le gustaba hacerlo, estaba concentrado y sólo pensaba en cortar el césped en ese momento. La concentración y la atención que ponía en aquella tarea era lo que lo hacía feliz.

“Ya sabes qué es “El Presente”. Ya sabes dónde conseguirlo. Y ya sabes de qué modo puede hacerte feliz y exitoso. Lo conocías mejor cuando eras más joven. Simplemente, lo has olvidado”, le decía el viejo. Pero el adolescente no entendía aún lo que el viejo le quería decir.

El adolescente llegó a la adultez y se dedicó a buscar “El Presente” por él mismo. Leyó libros, artículos y revistas pero en ninguno se mencionaba “El Presente”.

Cansado, desanimado y decepcionado, el joven dejó de buscar.

Pasaron los años y el joven consiguió un empleo. Pero, en el trabajo, nunca lograba terminar sus tareas. Siempre estaba preocupado por muchas otras cosas: las reuniones, otros proyectos, el horario. Hasta le costaba concentrarse en los proyectos actuales. Era tan ineficiente que no recibió el ascenso que tanto esperaba. Tras semejante frustración, el joven se cansaba y se decepcionaba día tras día.

Y su vida personal no iba mejor. Tras romper con su novia, comenzó a preguntarse si alguna vez conseguiría su verdadero amor.

Sin más que hacer, desilusionado y desesperado, en el joven revivió el deseo de buscar “El Presente”. Fue entonces cuando decidió buscar de nuevo al viejo.

Cuando fue a visitar al viejo, era obvio que el joven estaba triste y frustrado.

Preocupado por la situación de este, el viejo le aconsejó que se tomara su tiempo y reflexionara sobre su vida.

Y eso fue lo que hizo el joven. Se fue a reflexionar a la cabaña de un amigo, en una montaña, y recordó lo que el viejo le había dicho sobre “El Presente”:

1. Es un regalo que uno mismo se hace. Lo conocías mejor cuando eras más joven. Simplemente, lo has olvidado.

2. Cuando estás completamente concentrado en lo que haces, tu mente se tranquiliza y te sientes feliz. Estás ocupado sólo en lo que está sucediendo en el momento.

Un día, al regresar a la cabaña, el joven notó lo bien acabada que estaba la chimenea, producto de la dedicación y de la concentración del albañil que la hizo.

Esto lo llevó a descubrir ciertas cosas sobre “El Presente”:

1. “El Presente” no es “El Pasado” ni “El Futuro”. “El Presente” es el momento Presente. ¡”El Presente” es Ahora!

2. Estar en “El Presente” es concentrarse en lo que está ocurriendo ahora; significa valorar lo que nos ofrecen cada día.

“Estar”

El joven descubrió “El Presente” mientras pasaba una tranquila temporada en la cabaña del amigo. Pero, ¿qué pasa si no estamos tan tranquilos como en una cabaña en la montaña?

¿Cómo nos puede ayudar “El Presente” si estamos en una mala situación?

Según el viejo, es importante concentrarse en lo positivo de la situación a pesar de que esta no sea positiva. Hasta en las situaciones más difíciles, si nos concentramos en lo que está bien, seremos más felices y obtendremos la energía y la confianza necesarias para lidiar con lo que está mal.

Estar en “El Presente” significa concentrarse en lo que “está aquí y ahora” y “en lo que está bien aquí y ahora”, independientemente de cuál sea la situación.

Todo el mundo debería aprender a buscar lo positivo de una mala situación en vez de distraerse con lo negativo. “Estar en “El Presente” significa dejar de lado las distracciones y prestarle atención a lo que es importante ahora. Podemos crear nuestro propio presente dependiendo de a qué le prestemos atención”.

Así que el joven decidió aplicar a su trabajo diario lo que había aprendido sobre “El Presente”. Comenzó por resolver los problemas uno a uno, concentrarse en los proyectos actuales y escuchar atentamente a sus colegas. Ahora era más eficiente y feliz.

Su vida personal estaba floreciendo. Se consiguió una mujer maravillosa y entabló una gran relación con la misma. La gente a su alrededor, sus amigos, colegas y hasta su jefe, notaron su gran cambio.

Era más eficiente, estaba más disponible, y obviamente estaba más feliz y tranquilo. “El Presente” le enseñó a amar y a disfrutar el momento. Fue entonces cuando se dio cuenta de que, realmente, “El Presente” es el mejor regalo que cualquiera se puede regalar.

Pero, un día, a pesar de que el joven creía que ya conocía “El Presente”, surgió un problema en el trabajo. El joven trató de hacer solo algo que debía hacer junto a un colega. Pero no lo logró a tiempo y el jefe se mostró decepcionado. El joven había fracasado. Entonces se preguntó qué hubiera hecho el viejo en esta situación.

“Aprender”

El joven acudió al viejo para contarle lo que le había pasado en el trabajo.

Aparentemente, el joven seguía agobiado por los fracasos d”El Pasado”. De acuerdo con el viejo, a veces es bueno volver a “El Pasado” para mejorar “El Presente”.

Hay momentos en los que debes ver al pasado, aprender la lección y continuar.

Algunas lecciones sobre “El Pasado” mientras estamos en “El Presente”:

1. Es difícil dejar ir “El Pasado” si no hemos aprendido del mismo. Tan pronto como aprendemos de “El Pasado” y lo dejamos ir, mejoramos “El Presente”.

2. Cada vez que estemos descontentos con “El Presente” o que nos sintamos fracasados, es hora de aprender de “El Pasado” y planificar para “El Futuro”.

3. No podemos cambiar “El Pasado”, pero podemos aprender del mismo. Cuando resurge una situación, podemos hacer las cosas de otro modo y así disfrutar de un Presente más exitoso.

El joven enfrentó cortésmente al colega con el que debía hacer el trabajo que salió mal. Aprendió a llevarse mejor con la gente. Y, finalmente, logró el ascenso.

Pero el ascenso trajo consigo un sin fin de nuevas exigencias y el joven no había desarrollado un plan diario. Así que los proyectos comenzaron a salirse de su control. Desanimado y sin saber qué hacer ahora, el joven acudió de nuevo a su viejo amigo.

“Planificar”

Una vez que el joven le contó su nuevo problema, el viejo le habló sobre el otro elemento de “El Presente”, a decir, “El Futuro”.

Ya sabemos que no es conveniente estar en “El Futuro”, pero no tiene nada de malo planificar “El Futuro”.

En palabras del viejo: nadie puede predecir o controlar “El Futuro”. Sin embargo, mientras más planifiquemos “El Futuro”, menos ansiosos estaremos en “El Presente” y conoceremos mejor “El Futuro”.

“Para planificar “El Futuro””

1. Figúrese cómo sería un buen futuro.

2. Cree un plan que pueda ser llevado a cabo.

3. Implemente el plan en “El Presente”.

“El Presente” es como un trípode en perfecto balance por sus tres patas: vivir “El Presente”, aprender de “El Pasado” y planificar para “El Futuro”. Si quitáramos una de las patas, el trípode se tambalearía. Mantener el balance de las tres patas nos permitirá lidiar mejor con cualquier cosa.

Entonces, el joven implementó el tercer elemento de “El Presente” en su trabajo y mejoró notablemente en el mismo. Asimismo, su vida personal se encarriló de nuevo: él y su novia empezaron a hacer planes para “El Futuro”.

Como es inevitable, después de varios años, el viejo murió y el joven lo sintió mucho. Esto lo llevó a preguntarse por qué el viejo se había dedicado durante tanto tiempo a enseñarle los secretos de “El Presente”.

Fue así como decidió volver al lugar en el que había conocido al viejo, y se dio cuenta, después de meditarlo mucho, de que El Propósito era lo que había impulsado todo este tiempo al viejo.

El joven descubrió lo siguiente:

1. Hay algo más que simplemente vivir en “El Presente”, aprender de “El Pasado” y planificar “El Futuro”. Todo gana sentido cuando tenemos un Propósito.

2. Nuestras reacciones dependen de nuestro Propósito.

3. Cuando uno quiere que “El Presente” sea mejor que “El Pasado”, es hora de aprender de este último.

4. Cuando uno quiere que “El Futuro” sea mejor que “El Presente”, es hora de planificar aquel.

5. Cuando vivimos y trabajamos con un propósito, y reaccionamos ante lo que es importante ahora, nos volvemos más capaces de liderar, gerenciar, apoyar, entablar amistados y amar.

6. El éxito es llegar a ser lo que somos capaces de ser, y progresar en la consecución de objetivos que valgan la pena.

7. Cada uno debe crearse su propia definición de lo que significa ser exitoso.

Resumen: usar “El Presente”

El joven envejeció próspero, respetado y amado, y decidió (al igual que el viejo) dedicarse a que los demás fueran también exitosos y felices. Así que decidió escribir el siguiente resumen:

Tres consejos para aprovechar el momento:

1. Estar en “El Presente”: para ser feliz y exitoso.

1.1. Concéntrate en el aquí y ahora.

1.2. Usa tu propósito para dedicarte a lo que es importante ahora.

2. Aprender de “El Pasado”: si quieres que “El Presente” sea mejor que “El Pasado”.

2.1. Revisa lo que ocurrió en “El Pasado”.

2.2. Aprende algo valioso de “El Pasado”.

2.3. Haz las cosas de otro modo en “El Presente”.

3. Planificar “El Futuro”: si quieres que “El Futuro” sea mejor que “El Presente”.

3.1. Imagina cuál es “El Futuro” que quieres.

3.2. Haz un plan para que “El Futuro” que quieres se haga realidad.

3.3. Implementa el plan en “El Presente”.

Resumen de "El monje que vendió su Ferrari"

(Una fábula sobre alcanzar nuestros sueños y cumplir nuestro destino, por Robin S. SHARMA)

Reseña

Esta es la historia de Julián MANTLE, un prominente abogado que lo tenía todo en la vida (o al menos eso creía él). Pero, un día, tras un infarto que lo puso al borde de la muerte, Julián tomó la decisión de vender todas sus posesiones materiales e irse a la India en busca de iluminación.

Fue entonces cuando conoció a los Sabios de Sivana en una remota comunidad perdida en los Himalayas. Julián estudió junto a estos durante varios años y así consiguió lo que estaba buscando: las siete virtudes eternas de la vida esclarecida.

Esta amena historia constituye una fuente de sabiduría práctica y espiritual que puede ser aprovechada por cualquiera, y en especial, por gerentes y profesionales.

El despertar

A sus 53 años, Julián MANTLE parecía un septuagenario. Era uno de los abogados procesales más prominentes del país. Sobre su escritorio tenía una frase enmarcada: “Estoy convencido de que en este día somos dueños de nuestro destino, que la tarea que se nos ha impuesto no es superior a nuestras fuerzas; que sus acometidas no están por encima de lo que soy capaz de soportar. Mientras tengamos fe en nuestra causa y una indeclinable voluntad de vencer, la victoria estará a nuestro alcance”.

Fiel a este lema, Julián era un hombre duro, dinámico y siempre dispuesto a trabajar 18 horas diarias.

Julián no sólo era bien conocido por sus éxitos profesionales, sino por sus trajes italianos de tres mil dólares que vestían su bien alimentado cuerpo, las salidas nocturnas a los mejores restaurantes de la ciudad con despampanantes modelos y sus excesos etílicos.

Durante los primeros años, justificaba su dilatado horario afirmando que lo hacía “por el bien del escritorio jurídico”, y que tenía previsto tomarse un mes de descanso “el próximo invierno” para irse a las islas Caimán. Pero el tiempo pasaba y, a medida que se extendía su fama de abogado brillante, su cuota de trabajo, y sus éxitos, no dejaban de aumentar.

Pero algo andaba mal. Nada era suficiente para Julián. Ya no se ocupaba de su esposa; su matrimonio finalmente fracasó.

Los excesos lo habían dejado más que obeso, se quejaba de que estaba enfermo y había perdido el sentido del humor. Era como si su vida hubiera perdido sentido. Pero lo peor de todo era que, Julián MANTLE, el brillante abogado, había perdido, además, su pericia profesional.

No se trataba sólo del ritmo de vida que había llevado, sino de lo que él mismo describía como un vacío espiritual. Ya no se sentía entusiasmado por su trabajo. Fue entonces cuando sucedió:

Julián MANTLE se desplomó en el tribunal frente a la mirada atónita del juez y sus asistentes.

El visitante misterioso

El viejo Harding fue quien dio la noticia: “Julián ha decidido abandonar el bufete y renunciar al ejercicio de su profesión”.

Esto sucedió hace unos años. La noticia me sorprendió sobremanera.

Sabía que Julián tenía sus problemas, pero no esperaba algo así. Lo último que supe fue que se había ido a la India.

Les dijo a sus socios que deseaba simplificar su vida y conseguir respuestas.

En esos tres años pasé de ser el asistente de Julián para convertirme en un hastiado y cínico abogado. Llevaba una vida intensa, pero debo admitir que, en mis momentos de tranquilidad, pensaba a menudo en Julián. Me preguntaba qué sería de él.

La respuesta a esta pregunta llegó hace dos meses. Tras un día de arduo trabajo, mi asistente entró en la oficina y me dijo que fuera me buscaba alguien con urgencia. Al principio me negué, pero tras la insistencia de mi asistente decidí recibir al extraño.

Fue entonces cuando por la puerta entró un hombre risueño de unos 35 años. Era alto, delgado y musculoso, e irradiaba vitalidad y energía. El joven se quedó mirándome hasta que dijo:

“¿Es así como tratas a tus visitas, John, incluso a quienes te enseñaron todo cuanto sabes?”

- ¿Julián? ¿Eres tú? ¡No me lo puedo creer!

La sonora carcajada del visitante confirmó mis sospechas.

Ante mí tenía al añorado yogui de la India: Julián MANTLE.

La milagrosa transformación de Julián MANTLE

Yo no salía de mi asombro. ¿Cómo podía alguien que sólo unos años atrás parecía un viejo verse tan enérgico y vivo?

¿Cuál era la causa de este extraordinario cambio?

Julián me dijo que su ritmo de vida le había cobrado su precio.

El infarto no había sido sino un síntoma de un problema más profundo. La presión constante y el extenuante trabajo de abogado habían destruido su espíritu.

Fue entonces cuando se vio en la necesidad de escoger entre su carrera y la vida, y terminó escogiendo la segunda.

Julián contó que había vendido todas sus posesiones materiales antes de irse a la India; que mientras viajaba de pueblo en pueblo se había sentido nuevamente vivo. Pronto recuperó su curiosidad innata y su chispa creativa, así como su entusiasmo y sus ganas de vivir. Empezó a sentirse más jovial y sereno. Y recuperó algo más: la risa.

Durante las primeras etapas del viaje, Julián buscó a conocidos y respetados maestros. Todos lo recibieron con los brazos y el corazón abierto, y compartieron con él sus conocimientos. Para Julián, que había metido lo poco que le quedaba en una mochila, fue una “odisea personal”, una época mágica. Pero dichos encuentros con eruditos y maestros no le brindaron a Julián el saber que este estaba buscando.

El primer paso real no llegó sino siete meses después en Cachemira, donde tuvo la suerte de conocer al yogui KRISHNAN. Este había sido también un abogado hastiado de la febril vida en Nueva Delhi; había renunciado a sus posesiones materiales y se había dedicado a cuidar el templo del pueblo en la más absoluta austeridad.

Cada uno le contó su historia al otro, y el yogui KRISHNAN sentenció:

“Yo también he recorrido ese camino, amigo mío. Pero he aprendido que todo tiene una razón. He aprendido que el fracaso es necesario para la expansión de la persona”. Tras oír estas palabras, Julián sintió un gran alborozo.

- Necesito tu ayuda, KRISHNAN.

- Será un honor, pero… ¿puedo hacerte una sugerencia?

- Por supuesto.

- Desde que estoy al cuidado de este templo, he oído hablar mucho de un grupo de sabios que vive en las cumbres del Himalaya. Nadie sabe dónde viven exactamente, pero se dice que han descubierto una especie de sistema para mejorar profundamente la vida de cualquier persona desde un punto de vista mental, físico y espiritual. Lo único que puedo decirte con certeza es que la gente los conoce como los Grandes Sabios de SIVANA.

Al día siguiente, al despuntar el alba, Julián empezó su peregrinaje hasta la tierra perdida de SIVANA. La travesía duró siete días, y Julián tuvo la oportunidad no sólo de admirar la belleza del paisaje, sino de preguntarse si podría pasar el resto de su vida sin el reto intelectual que su profesión le había deparado.

Entonces, mientras meditaba sobre estos asuntos, sucedió: frente a Julián apareció una extraña figura, vestida con una ondulante túnica. A pesar de ser muy esquivo, Julián se las arregló para hablarle.

- Me llamo Julián MANTLE. He venido a aprender de los Sabios de Sivana. ¿Dónde puedo encontrarlos?

- ¿Para qué buscas a esos sabios, amigo?

Entonces Julián le contó su historia. El extraño viajero permaneció en silencio y, finalmente, dijo:

- Soy en efecto uno de esos sabios. Si de verdad tienes un deseo sincero de aprender esa sabiduría, es mi deber ayudarte.

Si quieres puedes venir como invitado mío a nuestro templo. Pero debes prometerme una cosa: cuando hayas aprendido las verdades eternas, deberás regresar a tu país y hacer partícipes de las mismas a cuantos las necesiten.

Julián aceptó.

Encuentro mágico con los Sabios de SIVANA

- Bienvenido al nirvana de SIVANA dijo el sabio a Julián, mientras este veía algo inimaginable: la aldea estaba hecha de rosas. Los pobladores vestían igual que

el sabio y, con un aire juvenil, realizaban sus tareas en silencio.

Aunque todo esto era una novedad para Julián, este tenía la sensación de estar volviendo a casa. Y así empezó su vida entre los Sabios de SIVANA: una vida de sencillez, serenidad y armonía.

El alumno espiritual de los sabios

Pasado el asombro, Julián me contó cómo, gracias a su deseo de saber e inteligencia, se había ganado el respeto de los Sabios. Las sesiones empezaban antes del alba. El yogui Raman, que se había convertido más en padre que en maestro, se sentaba junto a su discípulo y le enseñaba técnicas sobre cómo vivir con mayor vitalidad, creatividad y satisfacción.

Pero los primeros indicios de su expansión personal aparecieron tres semanas después. Empezó a fijarse en la belleza de las cosas comunes; sentía una serenidad interior que nunca había experimentado; adquirió una mayor fortaleza física.

- Me he dado cuenta de que el éxito externo no significa nada a menos que tengas éxito interno. Hay una enorme diferencia entre el beneficio y el bienestar.

He aprendido que el autocontrol y el cuidado de la propia mente, cuerpo y alma son esenciales para vivir la vida de nuestros sueños.

Al terminar, Julián se despidió con la excusa de que era tarde.

- No te puedes ir, Julián; estoy ansioso por saber todo lo que aprendiste en el Himalaya.

- Cuando el alumno está listo, aparecen los maestros. No te preocupes, John. Nos veremos mañana en tu casa.

La sabiduría del cambio personal

Fiel a su palabra, Julián se presentó en mi casa al día siguiente.

Inmediatamente comenzó a revelarme más sobre su transformación personal. Me habló de las técnicas para llevar una vida más plena y gratificante, y de los métodos para liberar el manantial de la juventud que todos llevamos dentro.

Aunque sonaba convincente, yo no dejaba de lado mi escepticismo.

- Vamos, Julián; no me tomes el pelo.

- ¿Cómo argumentas un caso cuando estás ante el tribunal?

- Aportando pruebas persuasivas.

- Bien. Mira mi cara, sin una sola arruga. Mira mi físico, ¿notas la abundancia de energía que hay en mí? Mira mi tranquilidad. Seguro que notas que he cambiado.

Y no le faltaba razón.

- No habrás ido a un cirujano plástico, ¿verdad?

- No. Ellos sólo piensan en la persona exterior. Yo necesitaba curarme por dentro.

- De acuerdo, entiendo lo que dices. Es posible que todos estos años me hayan convertido en un escéptico.

Entonces me propuso que comenzáramos mi iniciación a la sabiduría. Pero antes me hizo prometerle, que, tras comprobar el poder de las estrategias y tácticas de los Sabios de SIVANA, tendría que transmitir esos conocimientos a otros para que pudieran beneficiarse de ellos. Accedí sin reservas y mi iniciación comenzó.

El Método de SIVANA, consistía en siete virtudes o principios básicos contenidos en una fábula mística. Dicha fábula era la esencia de todo. Entonces me pidió que cerrara los ojos e imaginara lo siguiente:

“Estás sentado en mitad de un espléndido y exuberante jardín.

El entorno es extraordinariamente tranquilo. Piensa que tienes todo el tiempo del mundo para saborear este oasis. Al mirar alrededor, notas que en el medio del jardín hay un faro rojo de seis pisos de alto. De pronto, la puerta del faro se abre y aparece un luchador de sumo japonés, vestido con un cable de alambre rosa, que avanza indiferente hacia el centro del jardín. Pero, de pronto, se encuentra un reloj que alguien dejó olvidado muchos años atrás. Resbala y cae al suelo. Tras quedar inconsciente, despierta. Se incorpora y mira hacia la izquierda. A través de las matas que bordean el jardín observa un largo y serpenteante camino cubierto por millones de diamantes. El luchador se siente impulsado a tomar dicha senda y así lo hace. Ese camino le lleva hasta la alegría perdurable y la felicidad eterna”.

- Al principio puede que te parezca frívolo o hasta infantil.

Pero cada elemento de la fábula encarna un principio imperecedero y contiene un profundo significado- finalizó Julián.

Un jardín extraordinario

Primera Virtud: dominar la mente.

El jardín simboliza la mente. Si cuidas de tu mente, si la nutres y cultivas como si fuera un jardín, florecerá más allá de tus expectativas. La mayoría de las personas llena el jardín de su mente con residuos tóxicos: preocupaciones, ansiedades, nostalgia, cálculos sobre el futuro y los miedos que estos alimentan.

La preocupación priva a la mente de gran parte de su poder y, antes o después, acaba dañando el alma.

En vez de concentrarse en las cosas buenas y cómo hacer que todo sea mejor, la mayoría de las personas son cautivas de sus respectivos pasados. De ese modo permiten que las preocupaciones priven a su mente de su fuerza vital. Estas personas no se dan cuenta de que administrar la mente es administrar la vida y, por tanto, la calidad de la vida viene determinada por la calidad de los pensamientos.

En todo hay una lección que aprender. Cada experiencia, incluso la peor, brinda una lección.

Tres técnicas para dominar la mente:

1. Corazón de la rosa: tomar una rosa fresca y mirarla en un entorno silencioso, sin permitir la distracción de otros pensamientos. Realizar a diario para que nuestra mente se fortalezca y discipline.

2. Pensamiento opuesto: cada vez que nos aceche un pensamiento negativo, debemos sustituirlo por uno positivo. Este ejercicio nos permitirá librar la mente de preocupaciones y otras influencias negativas.

3. Secreto del lago: visualice imágenes mentales de todo lo que queremos ser, tener y alcanzar en la vida. La mente tiene el poder magnético de atraer todo aquello que deseamos

“El secreto de la felicidad es simple: averigua qué es lo que te gusta hacer y dirige todas tus energías hacia ello. Haciendo esto, la abundancia iluminará tu vida y todos tus deseos se cumplirán sin esfuerzo”.

Enciende el fuego interior

Segunda Virtud: perseguir el propósito.

El faro simboliza el propósito de la vida. El propósito de la vida es una vida con propósito. Definir claramente nuestras prioridades en cada aspecto de la vida jugará un papel parecido al del faro: orientación y refugio ante los malos tiempos. Los verdaderos esclarecidos saben lo que quieren.

Descubrir y luego llevar a cabo la meta de tu vida brinda una satisfacción duradera. La felicidad verdadera se consigue trabajando constantemente para alcanzar tus objetivos y avanzar hacia la dirección que te has fijado.

Fijarse objetivos claramente definidos en lo personal, profesional y espiritual, y luego tener el valor de obrar en consecuencia.

Técnicas para perseguir nuestro propósito:

1. Autoexamen: concéntrese al máximo en descubrir su verdadero yo. Descubra sus habilidades particulares y qué le hace verdaderamente feliz. Esto le permitirá enfilar sus energías hacia la consecución de sus sueños.

2. Cinco pasos para alcanzar objetivos:

2.1. Formarse una clara imagen mental del resultado.

2.2. Someterse a presiones positivas: por ejemplo, el compromiso público.

2.3. Nunca fijarse una meta sin fijar un plazo para lograrla.

2.4. Aplicar la “regla mágica del 21”: para que un comportamiento nuevo se vuelva un hábito, es preciso repetirlo durante 21 días seguidos.

2.5. Disfrutar de todo el proceso.

“Nunca olvides la importancia de vivir con júbilo desbordante. Nunca descuides la exquisita belleza de todas las cosas vivas. Hoy, y el momento que compartimos, es un regalo. Céntrate en tu propósito. El universo se encargará de lo demás”.

El viejo arte del auto liderazgo

Tercera Virtud: practicar el KAIZEN.

El luchador de sumo japonés simboliza el KAIZEN, es decir, mejorar constantemente. Para mejorar nuestro mundo exterior (salud, relaciones, finanzas, etc.) debemos mejorar nuestro mundo interno: el éxito empieza por dentro. El modo más eficaz de conseguirlo es mediante la práctica de una continua autosuperación.

El autodominio es el ADN del dominio de la vida.

No basta con mejorar la mente sin cultivar nuestras cualidades físicas. Asimismo, no basta mejorar nuestro cuerpo y mente sin nutrir el alma: el resultado sería una constante insatisfacción y vacío. El esclarecimiento se logra mediante el cultivo constante de la mente, el cuerpo y el alma.

Técnicas para practicar el KAIZEN:

1. Hacer lo que nos dé miedo:

1.1. Haga un inventario de sus temores.

1.2. Reflexione sobre qué le está impidiendo llevar la vida que quiere llevar.

1.3. Afronte los temores con decisión: por ejemplo, si teme hablar en público, dé 20 conferencias.

1.4. Atrévase.

2. Los diez rituales de la vida radiante:

2.1. Ritual de la soledad: asegúrese de incluir en su vida diaria un período de paz.

2.2. Ritual Del físico: hacer ejercicios diariamente: cuidar el cuerpo es cuidar la mente.

2.3. Ritual de la nutrición: adoptar una dieta vegetariana (la carne es un alimento muerto): como nutres tu cuerpo, así nutres tu mente.

2.4. Ritual del saber abundante: convertirse en un alumno de la vida: aprender, expandir la mente y leer mucho.

2.5. Ritual de la reflexión personal: dedicar un rato a la contemplación: así conoceremos nuestros talentos escondidos.

2.6. Ritual del despertar anticipado: levantarse con el Sol y empezar bien el día: bastan seis horas de sueño.

2.7. Ritual de la música: escuchar música: es un gran agente motivador.

2.8. Ritual de la palabra hablada: repetir una frase varias veces para conseguir motivación: por ejemplo, “Soy fuerte, capaz y tranquilo”.

2.9. Ritual del carácter congruente: cultivar las virtudes: laboriosidad, compasión, humildad, paciencia, honestidad y coraje.

2.10. Ritual de la simplicidad: llevar una vida sencilla. “El universo favorece a los valientes. Cuando decidas elevar tu alma a su más alto nivel, la fuerza de tu alma te guiará a un lugar mágico repleto de valiosos tesoros”.

El poder de la disciplina

Cuarta Virtud: vivir con disciplina.

El cable de alambre rosa simboliza el poder de la disciplina.

Un cable está formado de muchos y diminutos alambres. Cada uno de estos, por sí solo, es fino y frágil; pero todos juntos suman más que sus partes, de forma que el cable es más fuerte que el hierro. Para tener una voluntad de hierro, es preciso ofrecer pequeños tributos a la virtud de la disciplina personal.

La disciplina se logra realizando constantemente pequeños actos de coraje.

La fuerza de voluntad es la virtud esencial de una vida realizada, pues sólo con disciplina, coraje y dedicación podemos hacer exactamente lo que queremos.

Técnicas para vivir con disciplina:

1. Mantras/Visualización creativa: repetir al menos 30 veces al día: “Soy más de lo que aparento, toda la fuerza y el poder del mundo están en mi interior”. Buscar un sitio tranquilo e imaginarse obrando como Gandhi o la Madre Teresa de Calcuta, mientras repite el mantra.

2. Voto de silencio: guardar silencio, por ejemplo, durante todo un día. Esto refuerza la propia disciplina. “Rechaza los pensamientos débiles que se hayan colocado en el palacio de tu mente; verán que no son bienvenidos y su única opción será marcharse”.

La más preciada mercancía

Quinta Virtud: respetar el tiempo propio.

El reloj representa el tiempo. El tiempo se nos escurre de las manos como arena. Aprovechar el tiempo sabiamente nos asegurará una vida rica y productiva.

El tiempo es un recurso no renovable.

Es importante planificar el trabajo y aprovechar el tiempo creativamente. Las cosas más importantes de la vida no deben ser supeditadas a las menos importantes; así pues, concéntrese en sus prioridades.

Estar ocupado no es excusa. Si no nos alcanza el tiempo, debemos simplificar nuestras vidas.

Técnicas para respetar el tiempo propio:

1. La vieja regla del 20: 80% de los resultados que consigues en la vida viene de sólo el 20% de las actividades que ocupan tu vida: es preciso moverse por prioridades.

2. Tener el coraje de decir “no”: no permita que los demás le roben tiempo.

3. La mentalidad del lecho de muerte: recordar siempre que este puede ser el último día de nuestras vidas, así que debemos aprovecharlo al máximo.

“El tiempo se nos escurre de las manos como granitos de arena, y ya no vuelve. Quienes emplean el tiempo sabiamente desde una edad temprana tienen la recompensa de una vida plena, productiva y satisfactoria”.

El propósito fundamental de la vida

Sexta Virtud: servir desinteresadamente a los demás.

Las rosas amarillas recuerdan el viejo proverbio chino que dice:

“La mano que te da unas rosas siempre conserva un poco de la fragancia”.

Es decir, cuando trabajamos para mejorar la vida de los demás, indirectamente estamos mejorando la nuestra.

La calidad de la vida se reduce en definitiva a la calidad de lo que uno aporta. Al elevar la vida de los demás, la vida propia alcanza las montañas más altas. Lo importante es vivir para dar.

Técnicas para servir desinteresadamente a los demás:

1. Practicar diariamente actos de bondad.

2. Dar a quienes lo piden.

3. Cultivar relaciones más ricas.

“La cosa más noble que puedes hacer es dar a los demás. Empieza a centrarte en tu propósito superior”.

El secreto de la felicidad de por vida

Séptima Virtud: abrazar el presente.

Los diamantes simbolizan el gusto por las cosas más simples y el éxtasis que merecemos. Sólo se vive una vida realmente gratificante cuando logramos “vivir el ahora”: la felicidad es un viaje, no un destino. Podemos tener la vida que merecemos si nos damos cuenta de que el camino que estamos recorriendo está lleno de diamantes.

Por otra parte, es importante no sacrificar la felicidad a expensas de la realización: ¿qué sentido tiene subir los peldaños del éxito si te pierdes los primeros pasos de tus hijos? ¿Qué sentido tiene poseer la casa más grande de tu barrio si no tienes tiempo de crear un hogar?

Finalmente, debemos saborear el viaje y vivir cada día como si fuera el último.

Técnicas para abrazar el presente:

1. Vivir la infancia de los hijos.

2. Practicar la gratitud.

3. Cultivar el propio destino.

“Todos estamos aquí por una razón especial. Deja de ser un prisionero de tu pasado. Conviértete en arquitecto de tu futuro”